ExperimentandoInspiraciónProcesoTalleres

Siempre es un placer colaborar con la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de México en las diferentes actividades de FILustra, el Programa Profesional para Ilustradores. En ediciones anteriores había planteado la Elaboración de un álbum de Bolsillo, y en la presente edición planteé la “Creación participativa de un álbum ilustrado”.

El taller fue eminentemente práctico y se ilustró en una mañana un álbum colectivamente. El taller permitió conocer en detalle los trabajos que se abordan a la hora de ilustrar un álbum: el texto o su ausencia, la estructura y el planning, el formato, la secuenciación de las acciones, la ilustración y las técnicas (acrílicas, lápices, collage), ambientación y personajes, el ritmo, la maquetación, el título, las portadas, las guardas, …

Escribí un cuento adhoc “Los colibrís y la sombra del ahuehuete” con personajes y flora de raíces mexicanas.

 

Propuse diversos procedimientos y técnicas para crear recursos y material plástico, donde cada participante realizó su propia colección de texturas con frottage, con ecoprint, con manchas de tinta, o recortes de collage, que fueron expuestos en un muro referencial, y sirvieron de material base para la construcción del álbum colectivo.

Por parejas se centraron en la elaboración de las dobles páginas. Tuvimos especial atención a la fase de planning, donde se esbozan las miniaturas de las dobles páginas, para construir una narración fluida. Otro elemento esencial es la construcción de nuestros protagonistas, compartiendo para ello una serie de consignas de texturas, colores y formas, y así de preciosos nacieron nuestros colibrís.

 

La ilustración participativa es una herramienta que he ido desarrollando a lo largo de los años, muchos son los talleres realizados bajo este enfoque con diversos colectivos: profesorado universitario, personas con discapacidad intelectual y parálisis cerebral, estudiantes de ilustración, escolares… En muy poco tiempo, permite trabajar con diferentes técnicas, estimular la imaginación y la creatividad. Como fruto del trabajo colaborativo fomenta el sentido de pertenencia, vinculación y colectividad, así como profundiza en mensajes y valores de mejora del entorno social y ambiental. Posibilita convertir a los colectivos participantes en creadores/as de cultura.

El proceso de creación colectivo presenta importantes retos, principalmente la homogeneidad de la obra. Es vital evitar que el proyecto colectivo sea un maremágnum de estilos heterogéneos, lo que implica dirigirnos hacia una “obra colectiva” más allá de una colección de ilustraciones individuales. La dirección artística es esencial para generar un álbum con coherencia gráfica y visual, donde el resultado conjunto debe presentar unicidad.

Cinco horas de taller que pasaron volando y que nos permitieron experimentar el placer de ilustrar una pequeña historia a 50 manos. Creo que lo logramos, gracias a todxs, aquí podéis descargar nuestro trabajo.

Los colibrís y la sombra del ahuehuete FILUSTRA

Especial agradecimiento a Ana Lorena Mendez, por las fotos del proceso y de las ilustraciones.

Actividad realizada en el marco del convenio de la Feria con el Institut d’Estudis Baleàrics.