InspiraciónLibrosProcesoReflexión

Las semillas

«Un Baño de Bosque» editado por Cuento de Luz, es el proyecto editorial más personal hasta la fecha. Escrito conjuntamente con Marc Ayats, con quien nos unen tantas cosas, y entre ellas, nuestra necesidad de bosque.

Los dos hemos realizado viajes, algunos compartidos, entorno a los árboles y los bosques y nos hemos perdido en ellos, sin mapas, sin propósito de llegar a ningún lugar, sólo por el placer de estar allí, saboreando ese momento presente, cargándonos de vida y sensibilidad.

En Gambia, un país que sufre los efectos de la deforestación, no buscaba árboles precisamente, pero me los encontré, el río que vertebra el país ofrece manglares y cañaverales increíbles, y río adentro, predomina el bosque tropical, y alejándonos del río encontramos sabana húmeda, arbolada con baobabs y acacias espinosas que destacan sobre la extensión de hierbas altas.

En México estuve un mes realizando un mural, inmersa en el norte de la Huasteca Hidalguense, en puro bosque mesófilo. Es un bosque húmedo, selvático con una extraordinaria diversidad.

Fuimos a Escocia en busca del reducto de Bosque caledonio. Es un tipo de bosque que una vez cubrió vastas zonas de Escocia. Los bosques de Caledonia se formaron al final de la última edad de hielo. Hoy, sin embargo, sólo el 1% de los bosques originales sobrevive. Actualmente los árboles de estos bosques son extremadamente viejos y están llegando al límite de su esperanza de vida, sin grandes opciones de regeneración natural, si no hacemos nada para evitarlo.

Imaginar la belleza de un bosque primario formado por pinos escoceses, abedules, serbales, álamos, enebros bañados por espectaculares mantos lilas de brezo. Atesoro el recuerdo de que fue uno de los días de bosque más especiales de mi vida.

Más recientemente estuvimos bañándonos en la Selva Negra, caminando tranquilamente, pasando el día entero en sus bosques, a veces con pequeños recorridos, a veces ocupando un lugar y contemplando su atmósfera por horas, sintiendo incluso como los árboles se comunicaban entre ellos.

 

Baboom Islands (Gambia) | Bosque mesófilo Chapulhuacán, Hidalgo (México) | Caigorns (Escocia) | A los pies del Feldberg, selva negra (Alemania)

 

Cuando la semilla germina

Así surge «Un Baño de Bosque», desde que empezamos a pensar en la idea de un álbum ilustrado que invitara a entrar en el bosque, a estar en él, a saborearlo de una manera consciente, y a contagiarnos de vida, han pasado cuatro años. Nace con el deseo de invitar a experimentar de forma positiva e íntima la naturaleza y transmitir la importancia que tiene para nuestro espíritu estar en contacto con ella. En él compartimos sensaciones que hemos experimentado con esta forma de estar en la naturaleza (montaña, bosque, roquedal, prados, …) sin tener que alcanzar ninguna cima, ni llegar a ningún sitio en concreto.

Los cuatro años eran un tiempo necesario, para madurar el concepto, para experimentar con otras técnicas, y para cristalizar en un momento dulce. El Baño de Bosque, es una práctica procedente de Japón con gran tradición en diferentes culturas del mundo y consiste en pasar tiempo en el bosque, con el objetivo de mejorar la salud, el bienestar y la felicidad. Es beneficioso bañarse y sumergirse en la atmósfera del bosque, mejorando la salud y espíritu a las personas que lo practican. Precisamente, su componente espiritual es básico.

 

Las raíces

Escribir a cuatro manos es toda una experiencia, cada uno tiene su propio estilo y podríamos decir la misma idea de maneras diferentes, esto seguramente, se convirtió en una fortaleza, tendimos a construir un texto mínimo, esencial, que guiará la historia sin ornamenntos, un texto casi desnudo.

Así nació la niña del bosque, un ser limpio, un espíritu mágico, presente, como la esencia del bosque. Ella contempla y observa a todas las personas que entran en su casa. La relación texto/imagen iba a ser definitoria para la compresión del álbum. Los diferentes personajes que interactúan con la niña del bosque, uno tras otro, se dejan llevar por ella, y experimentan diversas sensaciones, para las que en esas dobles páginas, no queríamos contar con ningún texto.

Una vez tuvimos el primer guion, empezamos a trabajar con la editorial Cuento de Luz, que creyó en el proyecto inmediatamente, y continuamos perfilando texto y simbolismo con su editora, Ana Eulate.

 

Los nutrientes, la tierra, el aire…

Trabajé con técnicas mixtas; acrílicos, tintas, lápices de colores, acuarela líquida, grafito y collage. El arte incluye muchos elementos del bosque, como siluetas o texturas de cortezas, hojas y flores que han sido atrapadas a través del frottage o mediante su estampación. El proceso y la técnica se convierten en un caminito para entrar en el bosque, al servicio de esta historia.

En general las ilustraciones combinan el efecto del lápiz negro y el brillo del acrílico y las acuarelas líquidas, porque entre ellos podía encontrar toda una gradación que me venía muy bien para representar la gran biodiversidad que atesora el bosque.

A parte de combinar técnicas, combiné modos de trabajo, seguí trabajando de modo tradicional, pintando, dibujando, haciendo mis colecciones de texturas, trabajando con el material físicamente, tocándolo … y posteriormente lo fusioné en capas con la versatilidad que ofrece lo digital.

 

Crece una plantita

El trabajo de ilustración del álbum fue un poco errático, tardé bastante en comenzar hasta que encontré el tono. Por otro lado, el proceso iba a ser un poco diferente de lo que había realizado hasta la fecha. En este trabajo, no hay una doble página original, hay una carpeta con dibujos a lápiz de vegetación y animalillos del bosque, personajes en acrílico, frottages, manchas de tintas, estampaciones de hojas…Todo el trabajo original está realizado con técnicas tradicionales, y posteriormente fue digitalizado para su composición final y juego con el collage.

Parecía que el proyecto no avanzaba porque había generado abundante material que estaba disperso y no acaba de materializarse en ninguna página, pero llegó el día en el que todo hizo clic y empezó a armarse de una manera muy orgánica y natural como si hubiera habido un plan preciso.

 

Los primeros rayos de sol

El uso del color tiene un papel protagonista en las ilustraciones, el color habla, es un elemento totalmente narrativo. Una serie de personajes «grises» cargados de tristeza, vacío, agotamiento, ansiedad o falta de atención, conocerán a la niña del bosque… ella les abraza, les brinda tiempo, calma y tranquilidad. Y a partir de ahí, hay evolución y transformación de los personajes a través del color.

Son ilustraciones más etéreas y poéticas quizás, para que los lectores y lectoras se configuren su bosque con los propios recuerdos. Buscaba crear una atmósfera fresca, delicada, que respirara y con mucha luz donde encontrar notas de color brillantes, que transmitieran calma, y a la vez serena vitalidad.

La portada vino casi al final, había realizado varias propuestas previas, y no nos convencían…

 

Florece «Un Baño de Bosque»

En este álbum ilustrado nos encontramos con un lugar, un bosque de bosques, donde las personas que se adentran, hallan lo que necesitan para equilibrar su vida. Este lugar está habitado por un ser mágico, la “niña del bosque”, que nos invita a sumergirnos en la naturaleza, para saborearla con más quietud y de una forma más sensorial, aquietar la mente, conectarnos con el momento presente y experimentar los beneficios de un Baño de Bosque.

A parte del álbum, incluye una pequeña guía descargable, con 6 actividades para realizar en el bosque.

 

|| Parte de este texto ha sido publicado en el blog «Un periodista en el bolsillo»||